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Sevilla

LA RESILIENCIA: Una infancia infeliz no determina la vida

en octubre 15, 2013

“…si arranco una sonrisa a los demás, una emoción amistosa o un gesto de interés, dejaré de representar el papel lastimoso del pobre niño y de dar la imagen repulsiva de la víctima perdida, violada, abandonada…logrando establecer un vínculo que establecen las emociones compartidas”, del libro Los patitos feos de Cyrulnik.

 Queremos mostraros un extracto de este magnífico libro que ofrece una visión optimista del trauma infantil.

Boris Cyrulnik  nos acerca al valioso mundo de los lazos afectivos y  la expresión de emociones, así como los mecanismos del ser humano para reponerse a las situaciones traumáticas.

Nacido en el seno de una familia judía. Su padre fue ebanista que se alistó en la legión. Durante la Ocupación, sus padres le confiaron a una pensión para evitar ser detenido por los alemanes, pensión que lo terminó trasladando a la Asistencia Pública francesa. Posteriormente, fue adoptado por una institutriz bordelesa, Marguerite Ferge, que lo escondió en su casa, en Rue Adrien Baysselance. Pero, durante una redada policial, fue llevado por la policía con otros judíos a la sinagoga de Burdeos. Llegó a esconderse en los baños, evitando otras redadas, pues la policía conducía a los judíos a la estación de Saint Jean para ser deportados. Un día que se encontraba fuera de la sinagoga, una enfermera lo llevó oculto en una camioneta. Después comenzó a trabajar como mozo de granja con un nombre falso, Jean Laborde, poco antes de la Liberación de Francia. Sus padres, deportados, murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la contienda fue recogido por una tía en París. Estas experiencias lo motivaron para estudiar psiquiatría.

Estudió medicina en París y más tarde, conducido por el deseo de revaluar los acontecimientos de su propia vida, empezó a estudiar psicoanálisis y posteriormente neuropsiquiatría. Dedicó su carrera sobre todo al tratamiento de niños traumatizados.

Sin duda alguna, después de una infancia como la vivida por el autor, y sus estudios posteriores en otros niños y niñas en situaciones de vida traumáticas como las experiencias en campos de concentración, nos deja un esperanzador escenario en la problemática que vivimos en la actualidad, nos referimos a  los casos de  niños y niñas víctimas de la violencia de género en sus hogares, abandonos emocionales, situaciones de pobrezas extremas…

Entendiendo la resiliencia como la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo. Una infancia infeliz no determina un adulto  infeliz ,ni fracasado.

Un niño/a que se siente querido, valorado, rodeado de adultos que le aportan seguridad, de un entorno que facilita la comunicación y la expresión de emociones, logrará superar cualquier adversidad que haya pasado.

Afrontar  problemas,  identificar emociones,  afrontar retos sin miedo, tomarnos tiempo para descansar  y para pensar, confiar en uno/a mismo/a y en nuestras capacidades, tener empatía en la relación  con los demás, controlar los impulsos… las personas resilientes consiguen realizar todos estos logros y ser felices.

 

 

 

Inteligencia Emocional para la vuelta al cole

en septiembre 12, 2013

 

autor: Darlbutar. Imagen procedente de Wikimedia

autor: Darlbutar. Imagen procedente de Wikimedia

Ahora que comenzamos un curso nuevo es importante no olvidarnos de dos claves de la inteligencia emocional: Expectativas de éxito y Seguridad para afrontar un reto.

¿Qué mensaje queremos transmitir a nuestros hijos e hijas para este nuevo curso escolar?.   Está demostrado que el fracaso escolar y los aprendizajes tienen su origen en las emociones, ya que se trata de una parte importantísima en nuestras vidas. Hacer énfasis en las dificultades o problemas que nuestro hijo o hija ha tenido en su anterior curso escolar no hace más que potenciar su inseguridad y destinarlo al fracaso. Nuestros hijos e hijas necesitan saber qué se espera de ellos, qué imagen tienen los demás de ellos, qué pueden llegar a conseguir. Hablar de los fracasos es alimentarlos de emociones que nada tienen que ver con la inteligencia emocional.

Juan Antonio Planas (orientador y presidente de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía)  ha hecho hincapié en la necesidad de que tanto en el sistema educativo como en otros ámbitos se implante la inteligencia emocional. “Qué hacer para que un chico que tiene un conflicto pueda sacar lo mejor de él con éxito, qué hacer cuando una persona tiene baja autoestima y pueda eliminar esas barreras mentales o cuando alguien se bloquea en una entrevista de trabajo y no le permite expresar todo su potencial, todo eso es la inteligencia emocional”. (Aragón digital 12/02/2013)

Estas cuestiones y otras más son las que abordaremos en el Primer Seminario de Inteligencia Emocional que tendrá lugar los días 24 y 31 de octubre